La Inteligencia Emocional y Martínez

Qué hay de nuevo, Jefe:

No sé por dónde andas. Antes te veía por el pasillo, ahora ya ni eso, con esto de la internacionalización de la empresa creo que viajas más que Willy Fog. Me han comentado los del departamento de sistemas, de informática, para que nos entendamos, que hay un programita que nos puede valer para vernos. Le llaman como al detergente ese de toda la vida: Skype. Dicen que nos podemos ver en tiempo real. Eso, que cuando quieras me llamas y nos vemos por Skype. Oye, intenta llamarme en horario español, que como tu andas por países tan raros igual me llamas a horas intempestivas y Conchi ya sabes que tiene muy mala le…, muy mal carácter.

Bueno, pues yo te quería ver para darte la enhorabuena. ¿Por qué? Pues no sé lo que habréis hecho con Martínez, sí, el que te comenté en mi última carta, porque el hombre está pegando un cambio radical, ahora hasta invita a los cafés… ¡no es broma! Resulta que de un tiempo a esta parte está súper empatado con sus compañeros. Siempre te escucha atentamente e incluso te pregunta…, es tremendo, además siempre te ofrece su ayuda para resolver tus problemas; de vez en cuando incluso se ríe de sus cagadas, que todavía tiene alguna.

Le he preguntado y me ha dicho que has contratado a un coach especializado en Inteligencia Emocional y que le está ayudando a mejorar. Me ha dicho que este buen hombre le hace reflexionar sobre él mismo y le ayuda a entender cómo se siente y cómo gestiona sus emociones. Le está enseñando en qué consiste la Inteligencia Emocional y cómo la puede manejar para mejorar, entre otras cosas la relación con los demás. Parece ser que hay un gurú, de esos, un investigador americano, un tal Reuven Bar-On que ha diseñado una herramienta que mide tu  Inteligencia Emocional y la relaciona con tu rol de líder. Bueno menudo ladrillo que te estoy largando. En fin que ese Reuven Bar-On debe de ser un tío bueno porque este Martinez se las traía. Ya sabes, era el representante de Scalpers en la tierra… Ahora , como te dije antes, te escucha mejor, entiende lo que quieres decirle y lo que es más importante, se pone en tu lugar. No se precipita tanto, piensa un poco más las cosas. Cuando te tiene que decir algo lo hace de forma directa pero con tacto. Aunque tengamos que entregar algo rápido no se estresa, lo hace con cabeciña, y contando con el equipo. En fin , que es otro. Yo hasta lo veo más feliz, chico. El otro día hasta me dijo que su mujer está encantada, que los fines de semana se van de cañas, se ven con sus amigos, que antes solo hacía ejercicio y comía batidos energéticos… Me ha dicho que de todos modos no se puede confiar, que Roma no se hizo en dos días, que esto es una carrera de fondo. Y es cierto, de vez en cuando todavía le sale algún deje un poco gili…, pero nada que ver como cuando empezó en la empresa.

Bueno, pues nada jefe, que muy bien esto de la Inteligencia Emocional y del coaching, que igual podíais pensar en hacerlo con más gente. Que yo me apunto, que a veces entre tú y la Conchi me lo ponéis tan difícil que creo que tengo que mejorar o esto acaba divorciado y trabajando de autónomo, o mejor dicho de emprendedor…

Si puedes mira lo del Skype ese, que me apetece verte en persona. Bueno, y claro, si  te pasas por aquí… ¡ven a vernos hombre!

Por cierto, la Liga de Campeones se pone interesante, menudos cracks, si lo que digo yo siempre, solo hace falta creérselo…

 

Un abrazo, Jefe.

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